Veinte meses de cárcel tras intentar lanzar a su mujer por el balcón

El hombre ha sido condenado por un delito de violencia de género y por otro de malos tratos.

Un hombre ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Murcia a veinte meses de cárcel, acusado de intentar lanzar a su mujer por el balcón de su casa en el municipio de Cieza. Khalid G., de nacionalidad marroquí, ha sido condenado por dos penas, como autor de un delito de violencia de género y por otro de malos tratos, que suman los veinte meses de prisión. El intento de homicidio en grado de tentativa que solicitaba el fiscal, quien había solicitado nueve años de cárcel para el acusado, quedo descartado al no demostrarse durante el juicio que tuviera intención de acabar con la vida de su pareja, cuando forcejeó con ella en el balcón.

Por otro lado el tribunal acordó deducir testimonio para investigar si su esposa, la hermana de esta y un vecino de la zona pudieron incurrir en un delito de falso testimonio cuando declararon como testigos. En el caso de la esposa y su hermana, la sala quiere que sean investigadas, ya que durante el juicio oral celebrado el pasado mes de noviembre, ambas modificaron sus declaraciones durante la instrucción del caso y las cambiaron por otras distintas para beneficiar al acusado. En cuanto al tercer testigo, también se requiere una investigación tras las afirmaciones realizadas sobre lo que presenció el día de los hechos, que eran favorables al acusado.

20 meses de cárcel tras intentar lanzar a su mujer por el balcón

En la sentencia se declara probado que los hechos se desencadenaron el seis de octubre de 2016, cuando el acusado se presentó en la vivienda donde se encontraban su mujer, la hermana de esta y una amiga. Luego se desató una discusión entre el marido y su mujer por cuestiones económicas familiares, y en un momento de la discusión el hombre trato de agredir a su mujer delante de la hija menor de ambos y de su cuñada. Esta última intentó meterse en medio para evitar la agresión, y sufrió empujones y varios manotazos. Luego el marido y su mujer se encontraron frente al balcón, desde el que ella intentó pedir ayuda:

“Esa actitud motivó que el acusado la agarrase y tratara de evitar que siguiera gritando tapándole la boca con una de sus manos, mientras que con la otra la agarraba por el pecho”.

La sentencia da por probado que en ese forcejeo, la esposa llegó a tener arqueada la parte superior del cuerpo hacia el exterior del balcón, pero no considera demostrado que ello fuera consecuencia de un intento del procesado de acabar con su vida. Según la Audiencia Provincial, la escena fue observada por un testigo, E.L., dueño de un gimnasio ubicado en las inmediaciones, que acudió hasta la vivienda, ubicada en un tercer piso, forzando la entrada para detener el forcejeo entre ambos hasta que llegase la Policía Local.

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