La viola, le corta la garganta, le clava un cuchillo en una de sus nalgas y la termina quemando

El asesino utilizó la sangre de la víctima para escribir mensajes satánicos en las paredes de la casa y luego huyó

Una madre de Seattle (EEUU) fue asesinada de forma brutal en su casa el pasado lunes, en un ataque cometido al azar. Jennifer Ayers, de 63 años, fue atada, violada, le cortaron la garganta y luego le prendieron fuego. El principal sospechoso, Michael Giordano de 23 años, fue visto en los alrededores de la vivienda por un vecino, quien avisó a los paramédicos sobre las 8.30 horas de la mañana del lunes. Sin saber que había pasado en el interior de la casa de Ayers, el vecino les informó que un joven tenía las manos cubiertas de sangre.

Cuando los paramédicos llegaron y hablaron con él presunto autor del crimen, terminaron por dejarlo marchar cuando les comunicó que no necesitaba ayuda. Una hora más tarde, el mismo vecino llamó al 911 para informar que había encontrado las tarjetas de crédito de Jennifer Ayers en unos arbustos. Luego la policía corrió a la casa de la mujer, y en el interior encontraron el cuerpo de la víctima en llamas.

Su garganta había sido cortada varias veces, estaba atada y tenía un cuchillo clavado en una de sus nalgas. Giordano fue arrestado después de haber participado en una pelea. Cuando la policía lo encontró, él les mostró las manos y les dijo: “Esta sangre no es mía”.

El joven terminó confesando haber asesinado a la mujer a primera hora de esa mañana. Dijo que atacó su casa debido a los coches caros que se veían afuera, y que entró por una puerta trasera abierta. Ya en el interior, supuestamente le exigió a la víctima que le dijera dónde guardaba sus objetos de valor. Cuando consiguió sus tarjetas de crédito, Giordano la violó y luego la apuñaló hasta la muerte. Le dijo a las autoridades que luego le prendió fuego en la entrepierna para tratar de encubrir el ataque sexual. Luego utilizó su sangre para escribir mensajes satánicos en las paredes de la casa y huyó.

Cuando los oficiales encontraron el cuerpo de Ayers, la casa estaba llena de humo. Dijeron que había una cantidad “significativa” de sangre dentro de la vivienda. Durante su primera comparecencia en el tribunal el pasado miércoles, Giordano sonrió y dijo ante las cámaras de noticias; “que os jodan”.

La viola, le corta la garganta, le clava un cuchillo en una de sus nalgas y la termina quemando
La víctima Jennifer Ayers, de 63 años y el presunto asesino, Michael Giordano, de 23 años de edad.

No se sabe nada sobre sus antecedentes o si pudo estar bajo la influencia de alguna droga cuando realizó el ataque. Los vecinos de Ayers todavía están recuperándose de su muerte y dicen que están preocupados por su hijo adulto y el perro de la mujer, quien al parecer vivía sola. Sin embargo todos los vecinos están conmocionados y asustados por la aleatoriedad del asesinato, ya que le pudo pasar a cualquiera.

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