Padres adolescentes condenados a 5 años de cárcel por dejar que las ratas muerdan a su bebé más de 100 veces

Ambos jóvenes reconocieron haber sufrido abusos cuando eran niños, y terminaron bajo tratamiento.

Los padres de una bebé han sido condenados a 5 años de cárcel, tras permitir que las ratas mordisquearan la cara y el cuerpo de la pequeña más de 100 veces. La menor sufrió tantas heridas por parte de los roedores, que tuvo que ser sometida a una cirugía de reconstrucción extensa en su cráneo. Los trabajadores sociales que visitaron la casa del bebé, también encontraron su cuna llena de sangre. Erica Shyrock, de 19 años, y Charles Elliot, de 18, admitieron haber tomado metanfetamina y K2 en los días previos al ataque de las ratas. Habían huellas de ratas ensangrentadas en toda la destartalada propiedad y una manta empapada en sangre.

Según los informes, la pareja se despertó el 14 de mayo de 2017 para descubrir a su hija, que en aquel momento tenía solo 15 días de vida, con más de 100 mordiscos de rata en todo el cuerpo. Tanto Erica como Charles, naturales de Arkansas (EEUU), contaron a la policía diferentes relatos de lo sucedido esa mañana. Elliot dijo que escuchó al bebé gritar sobre las cinco de la mañana, pero Shryock dijo que no fue hasta las siete y media de esa mañana que notó que algo andaba mal.

Unos padres adolescentes condenados a 5 años de cárcel, por dejar que las ratas muerdan la cara de su bebé más de 100 veces

Ambos jóvenes reconocieron además haber sufrido abusos cuando eran niños, y que terminaron bajo tratamiento. Los dos han sido sentenciados a cinco años de cárcel. El abogado defensor, Joseph Churchwell, habló después sobre la sentencia afirmando lo siguiente:

“Es más bueno de lo que en un principio íbamos a conseguir. Nunca se les debería haber permitido salir del hospital con el bebé cuando ella nació. Esto es un error del Departamento de Servicios Humanos. ¿Por qué esperaron hasta que las ratas le comieran la cara a este bebé?”.

Erica Shryock y Charles Elliott se declararon culpables ante el Tribunal del Condado de Columbia en Magnolia. La pareja también tiene otros dos hijos que están en manos del Departamento de Servicios Humanos de Arkansas. El bebé, que nació de forma prematura y pesó casi 2 kg al nacer, fue adoptado poco tiempo después por otra familia.

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