Ratones enviados al espacio muestran un incipiente daño hepático

Roedores de laboratorio enviados durante dos semanas al espacio, regresan a la Tierra con los primeros signos de enfermedad hepática.

Ratones enviados al espacio muestran un incipiente daño hepático

Un grupo de ratones enviados al espacio muestran un incipiente daño hepático después de ser enviados como sujetos de pruebas.

En un experimento realizado con ratones enviados al espacio, estos  muestran un incipiente daño hepático. Los científicos han mostrado su preocupación, acerca de cómo los vuelos espaciales a largo plazo y las futuras misiones a Marte pueden afectar muy directamente a la salud de los astronautas. El tiempo que pasaron los roedores dentro de la nave espacial Atlantis de la NASA fue de de trece días y medio, y cuando regresaron el grupo de científicos extrajo muestras de sus hígados. Los investigadores encontraron que ese vuelo espacial al parecer activó las células del hígado que pueden inducir cicatrización y causar daños a largo plazo al órgano.

En declaraciones realizada por la investigadora Karen Jonscher de la Universidad de Medicina Campus Anschutz de Colorado; “Pudimos observar el principio incipiente de daño hepático en tan sólo 13 días y medio, además Los ratones también perdieron masa muscular magra”. Jonscher comentó además lo siguiente:

“Ya sabíamos desde hace tiempo que a menudo los astronautas regresaban de sus misiones con síntomas similares a la diabetes, casos que que por lo general conseguíamos resolver con celeridad. Anteriormente hemos visto este mismo tipo de casos en los seres humanos cuando se encuentran en reposo en una cama, los músculos se terminan atrofiando y las proteínas se descomponen en aminoácidos.”

Ratones enviados al espacio muestran un incipiente daño hepático

Durante muchos años, los científicos han estado estudiando los efectos que causaban los vuelos al espacio en la fisiología humana, pero la mayor parte de esta investigación ha estado enfocada en los huesos, los músculos, el cerebro y la función cardiovascular. No obstante, los estudios realizados indican que los astronautas que pasaron tiempo en el espacio fueron desarrollando síntomas muy similares a la diabetes, vinculando la microgravedad con el metabolismo y señalando al hígado órgano principal del metabolismo, como un posible objetivo del entorno espacial. Los investigadores determinaron que como resultado de esos vuelos espaciales, se producía un aumento en el almacenamiento de grasa en el hígado.

Esto fue acompañado por una pérdida de retinol, una forma animal de la vitamina A, con cambios en los niveles de los genes responsables de la descomposición de las grasas. Como resultado de todo esto, los ratones empezaron a mostrar signos de la enfermedad de hígado graso no alcohólico (NAFLD) y potenciales indicadores de los inicios de la fibrosis, que puede ser una de las consecuencias progresivas del hígado graso no alcohólico.

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En opinión de la doctora Jonscher; “Por regla general se enecesita mucho tiempo, meses e incliuso años para inducir fibrosis en los ratones, incluso dandole una dieta poco saludable. Si un ratón empieza a mostrar signos incipientes de la fibrosis sin un cambio en la dieta después de 13 días y medio, ¿que podría ocurrir en el caso de los seres humanos?.” Con la planificación de las misiones espaciales de la NASA incluyendo una al planeta Marte que le llevaría al menos un año, estos resultados son bastante significativos. Este estudio fue publicado en la revista PLoS ONE.

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